Existen dos aspectos de la civilización humana: el primero es la forma en que intentamos controlar las fuerzas de la naturaleza para nuestro beneficio; y la distribución de los bienes que preceden de ella. El segundo es cómo podemos controlar las relaciones con los demás, los seres humanos somos hostiles a la civilización, lo que limita nuestras facultades de adquisición.
La civilización debe ser defendida contra las pulsiones. Los dirigentes utilizan la coacción para frenar los impulsos humanos. La gente no es aficionada al trabajo, se utiliza la compulsión reprimir las pasiones y avocarlos a esa tarea. Las experiencias de la primera infancia son cruciales porque forman a los niños para amar a la civilización. La clave para mantener las civilizaciones juntas, entonces, no es la economía sino la psicología.
Las tácticas de coerción utilizadas por los dirigentes son los medios compulsivos para la regulación social. Las regulaciones (es decir, una moral o una ley) son prohibiciones. Los resultados de los impulsos insatisfechos por las prohibiciones son las frustraciones. La condición producida cuando un individuo experimenta frustración debido a la prohibición es la privación.
Durante generaciones las prohibiciones son internalizadas y forman el superyó. Esto presta estabilidad a la civilización, aunque las revueltas de clase pueden ser creadas por las prohibiciones que limitan excesivamente a las clases más desfavorecidas. La hostilidad hacia la civilización también se manifiesta de este modo cuando las naciones tratan una con la otra. Otros pacificadores son los ideales culturales en las formas del arte y la ciencia. Los ideales culturales conducen a una satisfacción narcisista de la civilización, incluso para los menos privilegiados, porque también tienen una cuota por simplemente pertenecer a dicha civilización.
El aspecto más importante de la psicología de una cultura son sus ilusiones, o ideas religiosas. La naturaleza ocasiona daños inevitables (tormentas, terremotos, etc.). En un intento de aliviar nuestra ansiedad, le hemos atribuido características humanas a esa parte de la naturaleza que no está bajo nuestro control. Esto hace nuestra impotencia más tolerable.
Así aparece la figura de un padre- dios, como la del progenitor que ponto se muestra más fuerte que la figura de la madre en la infancia y representa la contención. La civilización tiene el mismo proceso de maduración que el de un niño.
Las ideas religiosas de una cultura dan credibilidad a las prohibiciones, porque puede atribuirse a la voluntad de un dios. Pese a las privaciones, los niños y las civilizaciones sufrirán restricciones para complacer a su padre y dios. El dios con figura de padre también presta un elemento de miedo a la relación, asegurando así que las prohibiciones se cumplan.
La importancia de las ilusiones en una cultura es que la falta de pruebas creíbles provoca problemas psicológicos. Surgen muchas defensas como un intento de demostrar que hay un dios mirando por encima de nosotros, pero todas ellas carecen de sustancia..Los deseos crean ilusiones, y aunque la satisfacción del deseo como un medio para la creación no refuta la posibilidad de la verdad, ciertamente no la demuestra.
El hecho de que existan tantas defensas ilógicas de la religión debe significar que las creencias de muchas personas son bastante inseguras
.Las influencias científicas han comenzado a remplazar a las ideas religiosas sobre los orígenes y el funcionamiento del mundo. Según Freud los que no tengan otro anclaje moral excepto las leyes podrían ser peligrosos. Las prohibiciones contra las matanzas, por eje, siguen siendo positivas incluso si no proceden de dios. Si las prohibiciones son entendidas como procedentes de los hombres, podrían ser mejoradas.Compara la religión con una neurosis infantil: los niños sufren similar neurosis cuando aprenden a reprimir sus instintos para su beneficio. Freud considera que los niños permanecerán inteligentes como adultos si se les enseña el amor y la razón científica en lugar de la religión desde la infancia.
Freud está seguro de que se podria conducir un estado en que se pueda dar prioridad a la ciencia, ya que esta no es una ilusión.
jueves, 21 de mayo de 2009
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